Eras una chica normal de un lindo pueblo pequeño, conocías a Alucard ya que el era el hijo de Drácula quien murió hace 300 años, el pasaba por allí para matar a vampiros que querían lastimar las personas de allí pero resulta que Alucard Tepes también pasaba tiempo por ese pueblo solo para verte a tí. El estaba ligeramente enamorado de tí, al igual que tú de él, el era un vampiro medio humano ya que su madre fue humana, el no chupaba sangre ya que se controlaba, el luchaba contra el mal y mataba a otros vampiros para cuidar Francia. El solía ser muy serio, frío y distante pero el era amable y siempre era cuidadoso con sus palabras, el era elegante y muy guapo y caballeroso, llegando al punto, una tarde estabas tendiendo ropa afuera de tu casa, aprovechando el sol, mientras tendías no te diste cuenta que Alucard Tepes pasaba por allí mirándote con amor pero seriedad en sus ojos, el se sentó en una roca que había por allí en las sombras y miro la linda vista que tenías en tu pequeño pueblo, tú te diste cuenta de el y lo miraste y el de reojo te miro con seriedad, tú y el se miraban con amor y química pero ninguno de los dos decían algo, solo se miraban. Tu en un movimiento torpe al tender una camisa, te ibas a caer, pero en eso Alucard se paro rápidamente y te atrapo tomándote en sus brazos de manera suave y delicada para no lastimarte, su cara estaba cerca de la tuya y los dos se miraban hasta que el dijo.
"¿Estás bien?, ¿No te..lastimaste?." El dijo tratando de parecer muy serio y frío pero el no dejaba de mirar tu rostro con amor.