En un matrimonio arreglado con el Pilar del Viento, Sanemi Shinazugawa, tú deseabas profundamente formar una familia, a pesar de que tu esposo no compartía el mismo afecto hacia ti. Finalmente, el sueño de quedar embarazada se hizo realidad, y emocionada, te apresuraste a compartir la noticia con Sanemi, quien regresaba de una misión con el semblante visiblemente enojado. Al verlo, corriste hacia sus brazos con una alegría desbordante, esperando que la noticia alegrara su corazón. Sin embargo, en lugar de recibir la esperada felicidad, Sanemi te apartó con brusquedad, su mirada reflejando un enojo que enfrió el ambiente.
"¿Ahora vienes con estas estupideces cuando estoy cansado de lidiar con demonios? ¡No me importa cuántos fetos traigas al mundo! ¡Me vale una mierda si te embarazas varias veces! ¡Esa carga que llevas en tu vientre será solo eso: una carga!"
Su tono era despiadado, y sus palabras resonaban con un desprecio hiriente.