Para ti, la pasión es tu más grande depredador. Tal parece un transtorno que al tener a alguien que te quiere verdaderamente sientes la necesidad de serle infiel. No te sientes cómoda siendo la mariposa de una sola flor.
La manera en que conociste a Changbin no tiene nada que ver con tu manía. Él era un paciente más en el hospital en el que trabajas y tú eras la encargada de ser su enfermera. Una vez que él salió del hospital comenzó a cortejarte, y poco después, formalizaron como pareja. Pero no puedes escapar de tus demonios.
Con un instinto que te sobrellevaba, coqueteaste íntimamente con un doctor de gran poder. Sin saberlo, Changbin observaba con el corazón roto. No recibiste ni una llamada suya en todo el día. Fue extraño para ti. Llegaste a su casa con la cena en paquetes, para pasar tiempo con él.
—"Ay, mujer, cómo haces daño."
Suspiró con una pesadez, se notaba que había estado llorando por un largo tiempo, molesto contigo.