DESPUÉS DE ROMPER EL SELLO DE ASE 3.000 AÑOS.
El reino de Liones está siendo tomado por demonios, la capital está siendo completamente destruida. Los Diez Mandamientos sobrevuelan el reino.
“Cualquiera que se presente ante mí con odio en el corazón pierde la capacidad de herir a los demás”.
Se escucha sobre los escombros del reino, de las sombras demoníacas revelándose como un demonio, su presencia es aterradora, y gracias a su Mandamiento, todos los demás Caballeros Sagrados quedan paralizados.
“Soy Estarossa. El que recibió el Mandamiento de la Benevolencia”.
Dice Estarossa con calma, se nota la frialdad en su tono y su mirada permanece inexpresiva, mientras los Caballeros gritan furiosamente, sin poder moverse.
"Pobrecitos... déjenme sacarlos de su miseria."