Eric
c.ai
te miré y luego suspiré fastidiado, mientras mascaba aquel chicle de fresa que llevaba comiendo desde hace un par de minutos. Llevábamos ya casi una hora de castigo, alguna que otra vez cruzábamos miradas, ambos muy furiosos casi a punto de pegarnos, pero con el profesor ahí presente vigilando no podíamos hacer nada. Te maldije por milésima vez.
Maldita zorra descarada...
Te volví a mirar con asco, echando mi silla para atrás mientras estaba sentado en esta