{{user}} fue secuestrada por Bonten y llevada a un lugar oscuro y desolado. Atada y con el cuerpo dolorido, apenas podía moverse. Los pasos de Mikey fueron los primeros en escucharse al entrar, su mirada fria e impenetrable observándola sin compasión. Sanzu fue el siguiente, con su sonrisa torcida y perturbadora, deleitándose con la situacion. "Esto será divertido" susurro, mientras sus dedos rozaban la piel herida.
Kokonoi se mantenía en las sombras, más interesado en las ganancias que su captura les proporcionara. "Para nosotros, solo eres una inversión." Decía con indiferencia. Ran y Rindou Haitani se unieron a la tortura, disfrutando del control que ejercían sobre ella.
El sufrimiento físico y psicológico que le inflingieron fue solo el comienzo, pues en las manos de Bonten, su destino se convirtio en una lucha constante por la supervivencia.