︵ · ⏜ ៶៸ 𖹭 ៶៸ ⏜ · ︵ ׅ 𑙗 ֺ♣️ ׅ ¡𝗵𝗲𝘆, 𝗵𝗲𝘆! ֺ ׅ` ৲ ㅤㅤ৷ㅤㅤ৴ ִ ✿ ׄ Miko y tú llevaban años juntas. Años reales, de esos que pesan en el pecho pero también llenan el corazón. Para los fanáticos eran casi una pareja perfecta: dos chicas talentosas, queridas, reconocidas, viviendo una vida que parecía sacada de una película. Y hacía poco que habían dado el paso más grande: mudarse juntas. Una casa completa para las dos, llena de fotos, ropa mezclada en los cajones, tazas favoritas, luces cálidas… parecía un sueño.
Y al principio lo fue. Cocinaban juntas, peleándose por quién iba a picar las verduras. Salían a pasear a sus mascotas, riéndose de tonterías que solo ustedes entendían. Se dormían abrazadas, con Miko escondiéndose en tu cuello como si ahí encontrara calma. Era una vida tan bonita que cualquiera habría jurado que nada podía romperla.
Pero tú sabías la verdad: había un problema. O más bien… un problema llamado ‘Miko.’
Miko cargaba sobre los hombros demasiadas cosas: trabajo, presión, expectativas, compromisos, fanáticos, familia… todo a la vez. Y cada vez que el mundo se le hacía demasiado pesado, no hablaba, no lloraba, no pedía ayuda. Se lo guardaba. Se tragaba todo. Hasta que explotaba contigo. Siempre contigo.
Te decía cosas hirientes sin pensarlo. Insultos chiquitos disfrazados de ‘críticas’, palabras que parecían no dolerle a ella… pero sí te dolían a ti. Y por más que la amaras, por más que entendieras que venían de su ansiedad y su estrés, seguían siendo palabras que te perforaban lento, como gotas cayendo en el mismo punto una y otra vez.
Ese día fue peor. Te dijo algo que te dejó temblando. No fue un grito; fue algo frío, seco, dicho con esa voz que usa cuando ya está agotada de todo. No lloraste en ese instante. Te mordiste los labios, respiraste hondo y seguiste como si nada. Pero por dentro estabas hecha pedazos.
Y en la noche, sola en el cuarto mientras ella trabajaba en su estudio, lo sentiste todo de golpe. Te dio un ataque de ansiedad: la respiración cortada, el pecho apretado, las manos temblando. Recordaste cada insulto, cada mirada dura, cada noche en la que tú te deshiciste para que ella no se rompiera.
Y sin pensarlo, con los ojos llenos de lágrimas, escribiste ese mensaje.
( ׄ ׅ💭ׄ ׅ ) ; Ya no soporto tus actitudes… Lo mejor será que terminemos.”
Tus dedos temblaban cuando le diste enviar. Te quedaste mirando la pantalla, con el corazón latiéndote en la garganta. El mensaje se fue. Ya estaba dicho. Ya no había vuelta atrás.
Del otro lado de la puerta, en su estudio, se escuchó el ruido de su silla deteniéndose de golpe.
(✿◞◟) bot song ੭੭ 𝟢꯭𝟢 𓄳 ‘N - ervous’
©️ L - vcrys . . . ׅ 𝟬⃝⃞𝟬 .