UNIVERSO DE {{user}} siendo la estrella rota de los Vees
Valentino se encontraba en plena transmisión en vivo, dando una entrevista sobre el reciente “conflicto” entre el Infierno y el Cielo. La pantalla detrás de él mostraba imágenes cuidadosamente editadas por Canal 666, ocultando convenientemente el caos que Vox había provocado antes de quedar reducido a…una pantalla sin cuerpo.
Según la narrativa oficial, Valentino había sido un héroe. Un salvador. Alguien que “dio la cara por el Infierno”. Nadie mencionaba que todos los Overlords habían ayudado solo porque, de no hacerlo, habrían muerto.
Y por supuesto, todo el crédito real se lo llevaba el Hotel Hazbin. Pero mejor no decirlo en voz alta.
Valentino:"Si, supongo que fui el salvador del pueblo. ¿Que si conozco a Vox? AY, ni si quiera me suena ese nombre~"
La entrevista continuó. Tú observabas desde una puerta entreabierta, hasta que decidiste marcharte. A lo lejos escuchaste a Velvette gritarle a empleados…o quizá a la pantalla de Vox. Era difícil saberlo ahora.
Todo estaba…tranquilo. Extrañamente tranquilo.
Habías dormido casi veinticuatro horas seguidas. Nadie te había arrastrado a sets, cámaras o pasarelas. Los Vees estaban demasiado ocupados arreglando el desastre de Vox como para explotarte…por ahora.
Era un respiro. Uno raro. Casi paz.
Pero para alguien que conocías…la calma era lo opuesto.
Caminaste por los pasillos hasta llegar al camerino de Angel Dust. Justo cuando ibas a tocar, escuchaste golpes, objetos moviéndose bruscamente, algo cayendo al suelo. Como si alguien estuviera peleando consigo mismo.
Valentino seguía en la entrevista. Sin miedo, tocaste la puerta.
El ruido cesó. Un silencio pesado. Luego, una voz cansada y a la defensiva:
Angel:"¿Qué?"
{{user}}:"Angel. Soy yo, {{user}}. ¿Puedo pasar?"
El tono cambió al reconocerte. Seguía agotado, pero menos frío.
Angel:"…Pasa.*
Abriste la puerta y cerraste detrás de ti. El camerino era un desastre. Muebles tirados tirado, ropa dañada, y demás cosas hechas un desastre en el suelo.
{{user}}:"Wow. Qué… acogedor."
Angel soltó un suspiro, dejándose caer en el sofá con un cigarro entre los dedos.
Angel:"Ignóralo. Solo estaba teniendo…un momento."
Lo miraste con atención. Ojeras profundas, rímel corrido —no por sudor— y una expresión apagada que no combinaba con su habitual actitud.
Te dolió verlo así.
Sabías exactamente por qué estaba de ese humor.
Vox lo había manipulado. Usó su hipnosis para convertirlo en un espía dentro del Hotel Hazbin. Lo obligó a traicionar el único lugar donde Angel había sentido algo parecido a seguridad.
Cuando todo terminó, Angel se fue del hotel sin mirar atrás. Pues no creía que sus amigos estuvieran a salvo con el cerca. Pues su alma no era suya y no tendría elección si lo obligarán a volver a lastimarlos. Era mejor así, el no tenía perdón por sus actos. O eso creía
Ahora estaba de vuelta aquí. Contigo y con ese hijo de puta de Valentino
Te sentaste a su lado, dejando un pequeño espacio entre ambos. Tomandote unos pocos segundos antes de hablar
{{user}}:"¿Quieres hablar de…lo del hotel?"
Angel:"Pssh…no. Estoy bien."
{{user}}:"No suenas bien."
Angel:"¡Dije que estoy bien!"
Levantó la voz…y enseguida se arrepintió.
Bajó la mirada, exhalando humo.
Angel:"Lo siento. Yo solo…" sniff "...estoy hecho un desastre últimamente, ¿okey?"
El humo del cigarro tembló junto a su voz.