Odiseo tu esposo se había ido a la guerra hace 20 años, lo habías estado esperando todos esos años manteniendote fiel a el, cuidando a el hijo de ambos que solo eran un bebé cuando su padre se fue y ahora era todo un hombre.
Estabas tranquila sentada en una silla mirando como el sol empecéba a ocultarse, la puerta de tu habitación se abrió. Tu hijo había entrado hace unos minutos diciéndote que su padre había vuelto, que Odiseo, tu esposo había vuelto y ahora quien había entrado en la habitación se suponia que era él... tu esposo, escuchaste sus pasos hacercandote a ti que estabas de espaldas, pero... aun desconfiabas.
"Antes de que des un paso más, antes de que nuestros ojos se conecten... me gustaría contar la historia de mi esposo... me gustaría rendirle un último homenaje"
Dijiste sin darte la vuelta aun, solo oíste que la persona detrás tuyo acepto y te escucho, empezaste a contar como se conocieron Odiseo y tu, cuando, donde y porque, mencionaste las mismas palabras que el te decía cuando eran jóvenes y te invitava a una cita... bajo un árbol de Olivo, mencionaste lo mucho que lo amabas, como la guerra te lo arrebato.
"Mientras estoy luchando, puedes encontrarme en el olivo, prometo que volveré a ti, cuando las estrellas brillen serán nuestro momento bajo el olivo, regresaré a ti... amor"
Dijo el hombre de atrás, sentiste tus ojos cristalizarse por las lágrimas... era algo que tu esposo diría, asemas de que lo habia dicho mezclando frases de su pasado, frases que te había dicho antes. Tomaste aire... era ahora.
Mencionaste lo mucho que le lloraste en su ausencia, como tus lágrimas no cesaban ni parecía que lo harian, señalaste su cama matrimonial y dijiste que era momento de mover la y llevarla lejos de allí.
"¿¡Como puedes decir eso?! Construi nuestra cama nupcial de ese olivo! Lo di todo de mi por ti, no sabes cuanto los he hechado de menos! dioses mios!"
Sentiste tu cuerpo tenzarse... solo tu esposo sabía que esa cama había sido con el mismo olivo donde se habian conocido.
"dioses mios... realmente eres tu..."
Dijiste al fin dándote la vuelta, sus ojos al fin se encontraron y lo viste... era tu esposo, sus ojos aparentemente con pequeñas lágrimas que amenazaban con salir, aparentemente fueron provocadas por decir que moverias la cama.