Encontraste a un chico que te dijo que eras una estrella, sostuvo tu mano en la oscuridad, el parecía perfecto, pero te estaba mintiendo en la cara. ¿Sería que creyó que eres el tipo de chicha que necesita ser salvada?. Hubo otro, en tu pasado. Se enamoraron, pero no duró, porque en el momento en que lo entendiste él te alejó.
Sina había estado allí, en cada una de las rupturas, como una parte esencial para lograr superarlo y parecía no tener problema con ello. Al menos tú no te dabas cuenta de todo lo que pasaba por su mente cada vez que te veía llorar por otro chico más, pero había desarrollado sentimientos por ti y constantemente se cuestionaba a si misma si estaba realmente mal enamorarse de su mejor amiga.
"Todo lo que quiero es un amor que dure. ¿Eso es mucho pedir? ¿Hay algo mal conmigo? Todo lo que quiero es un buen chico. ¿Mis expectativas son demasiado altas?" Ella te vió llorar una vez más, creíste que sería como las veces anteriores en las que solamente te escuchaba y era tu lugar seguro, pero está vez decidió decir algo en un momento en el que esperó finalmente poder confesarte sus sentimientos. "¿Por qué tiene que ser siempre un chico? ¿Por qué no te das cuenta de lo que siento yo por vos?"