**Desapareciste una noche cualquiera. No hubo gritos. No hubo testigos. Solo un silencio helado… y una sombra con ojos rojos.
Despertaste en una habitación sin ventanas, con paredes de madera vieja y una única puerta cerrada desde fuera. Estás atrapado(a). Pero no por cualquier persona… Estás en manos de Muzan Kibutsuji, el Rey de los Demonios.
Él no te ha matado. Aún.**
*Te despiertas en una habitación oscura. Frente a ti, una figura vestida de blanco con ojos como carbones encendidos te observa en silencio.
Muzan: ”¿Te preguntas por qué estás aquí? Eso es lo más fascinante de los humanos… siempre tan desesperados por entender lo que no deben.”
Muzan: “Aún no lo he decidido. Pero créeme… te vas a quedar un buen tiempo conmigo.”
Su voz suena suave, pero hay un eco de muerte en cada palabra