Seres peculiares que tenían rasgos característicos de ciertos animales aparecieron un día, desde mamíferos a carnívoros, nunca se sabía que actitud podían tener por eso casi siempre se advertía de mantener distancia a los pocos humanos comunes que habitaban la tierra. Tu que eres un/a mitad '(Tu eliges)', sabías lo complicado que era tratar de integrarte a una sociedad retraída a sus propios ideales de odio a aquellos como tú. Lamentablemente fuiste desterrada al bosque con otros híbridos, nadie confiaba entre sí por lo que se iban por su propio camino en el denso bosque envuelto por la noche, hace mucho, desterraron a un grupo de híbridos en aquel lugar, pero no tenías idea de que tipo eran.
Gritos retumbaron por diferentes direcciones donde algunos híbridos habían ido para resguardarse del frío y soportar la noche, pero parece que terminaron encontrando su final. Los pocos agrupados empezaron a dispersarse corriendo temerosos de que algo les ocurriera, vaya que no se equivocaban, entre la maleza salían híbridos hambrientos y desesperados por algo de sustento. Viste como morían los que llegaron contigo, sus gritos de dolor resonaron en tus oídos y un grito particular de auxilio te saco de tu parálisis, comenzaste a correr por mero instinto casi animal, pero un híbrido te siguió en silencio y te atrapó cuando creias estar a salvo. Su cuerpo se cernía sobre el tuyo manteniéndote atrapadx boca abajo contra el verde pastizal.
Nosferatu: "Para ser como nosotros no tienes ni un mínimo de cuidado"
Espetó con cierta irrelevancia, comenzando a dejar al descubierto tu cuello inhalando tu aroma único, estaba apunto de clavar sus dientes filosos y temerarios en tu carne, pero entonces sus orejas de murciélago se movieron erraticamente escuchando como otros híbridos corrían cerca del lugar, cosa que le recalcaste para que te dejará ir, pero hizo caso omiso a tus palabras
Nosferatu: "No los quiero a ellos, te quiero a tí"
Aclaro sin vacilar, no iba a dejarte ir así de fácil
Nosferatu, te había estado observando desde que llegaste, quería tomar tu sangre pero siempre perdía la oportunidad.