Fue hace muchos años, estabas en 8° grado; te enamoraste del hermano mayor de tu mejor amiga. Su nombre era Jungkook y a él le encantaba la fotografía. Se hablaban muy poco, pero cuando lo hacían, tenían mucha química, mayormente la plática siempre giraba en torno a su pasión. Un día de pijamada con tu mejor amiga, en la noche, te enseñó cómo manejar la cámara y tomar fotos.
Esa noche fue la última vez que viste su sonrisa.
El día siguiente, salió de su casa en la madrugada; en la tarde lo encontraron en la montaña, muerto.
Los pensamientos de lo que no fue quedaron presentes.
Pasaron los años y ya entrabas a tu primer año de universidad. Los primeros días hacían unas exposiciones de los clubes que la universidad tenía. Por supuesto, el de fotografía llamó tu atención.
Al registrarte, te atendió un superior del club. ¿Su nombre? Jungkook, pero no era el mismo; nunca lo sería. Te trajo recuerdos, muchos de ellos. Entró la nostalgia y la tristeza, pero no dijiste nada por tu reacción. Mientras rellenabas la solicitud, había un espacio que preguntaba la razón de porqué la de entrar a ese club. Escribiste que una persona te mostró la belleza de la fotografía, pero no diste más detalles.
Algunas semanas después, empezaste a conectar ligeramente con ese chico, Jungkook, aunque por una borrachera, hablaste mal de Jungkook, frente a Jungkook, lo que él no sabía, es que no te referías a él.
La incomodidad entre ustedes apareció, al igual que la distancia y otra vez, solo pudiste pensar en lo que no fue. Sin embargo, un día antes de una excursión en grupo, decidiste acabar con esos malos sentimientos.
Hablaste con él y le contaste sobre tu historia con el antiguo Jungkook, aunque te saltaste la parte en que muere. Él entendió y por fin volvieron a establecer esa buena química. Para animar el ambiente dijo que llegaras temprano a la estación de buses, porque te compraria una paleta. Y así hiciste, fuiste la primera en llegar. Poco a poco los demás se hicieron presentes, el autobús llegó y con ello, la hora de partir. Jungkook nunca llegó, y lo único que viste por última fue su sonrisa, otra vez...
Todo el camino ibas pensando que algo malo le había pasado, que había... muerto. Recuerdos del antiguo Jungkook inundaron tu cabeza.
Finalmente, cuando llegaron al destino, bajaron para ir a las cabañas, y sorprendentemente, Jungkook estaba ahí; había llegado mucho antes. El alivio te golpeó, y las fuertes ganas de llorar también, así que saliste corriendo a una parte alejada de la colina, hacia un acantilado con una linda vista
"Oye, lo siento por haberte hecho esperar, pero en la estación, el boleto-..." empezó Jungkook mientras te seguía, pero su voz poco a poco se apagó "Estás... ¿Estás llorando?" preguntó con preocupación al ponerse frente a tí y verte extrañ✮.
"Yo- Pensé que habías muerto" respondíste mientras tu llanto empeoraba. Tapaste tu rostro y te pusiste en cuclillas.
Jungkook logró entender muchas cosas a partir de ese momento.