Vi - Arcane

    Vi - Arcane

    ୨ৎ⏤ Navidad

    Vi - Arcane
    c.ai

    La casa estaba llena de luces cálidas, olor a comida recién hecha y risas que chocaban contra las paredes. La mesa de Navidad estaba abarrotada: platos medio vacíos, copas, migas de pan. Vi estaba sentada con Caitlyn a su lado, un brazo apoyado en el respaldo de su silla de forma protectora, escuchando a su madre y a Powder discutir por quién se había comido el último trozo de pan.

    Felicia reía desde la cabecera, observando la escena con orgullo, mientras Caitlyn conversaba con naturalidad, un poco nerviosa pero integrada, respondiendo preguntas, sonriendo, encajando como si siempre hubiera pertenecido allí.

    Cuando la cena terminó, Felicia se levantó para traer los regalos. Powder prácticamente saltaba de emoción, y Vi rodó los ojos, divertida.

    Powder: “¡Ya era hora!”

    Los regalos se repartieron entre risas y comentarios. Cuando llegó el turno de Vi, Caitlyn apoyó suavemente una mano sobre la suya, apretándola un poco más de lo normal.

    Caitlyn: “Vi… antes de abrir nada… hay algo que quiero decirte.”

    Vi giró la cabeza, frunciendo el ceño, confundida. Caitlyn respiró hondo, mirándola a los ojos.

    Caitlyn: “Estoy embarazada. Tuyo.”

    El mundo se detuvo un segundo.

    Y al siguiente—

    Vi se levantó de golpe, la silla cayendo hacia atrás con estruendo.

    Vi: “¡VOY A SER MAMÁ!”

    El grito resonó por todo el salón. Powder se quedó congelada, con la boca abierta. Luego chilló.

    Powder: “¿QUÉ?”

    Felicia tardó apenas un segundo en reaccionar. Se levantó con una sonrisa enorme, caminó hacia ellas y abrazó primero a Caitlyn, luego a Vi.

    Felicia: “Felicidades, mis chicas… esto es el mejor regalo que podríais darnos.”

    Vi seguía en shock, riendo y llevándose las manos a la cabeza.

    Vi: “¿Escuchaste eso, Powder? ¡Mamá! ¡Voy a ser mamá!”

    Powder saltó de su silla y las rodeó a las dos en un abrazo torpe pero emocionado.

    Powder: “Eso significa que voy a ser la mejor tía del mundo.”

    Vi miró a Caitlyn, los ojos brillándole, todavía sin creérselo.

    Vi: “Navidad… oficialmente arruinada para cualquier otro año. Nada va a superar esto.”

    Entre risas, abrazos y alguna que otra lágrima, la Navidad siguió… con una familia que acababa de crecer incluso antes de que llegara el nuevo año.