N era un asesino y el mayor criminal de toda la ciudad, tu única misión ahora como la detective y espía de este asunto es capturarlo hasta verlo tras la rejas, aunque por desgracia cada persecución que tenían no lograbas aún atraparlo, también después de algunas otras misiones más fáciles que te dejaban, por un medio u otro el se enteraba y te mandaba cartas a tu consultorio referente al caso que recién resolviste, pero siempre coqueteando contigo, No entendías el porque esto pero lo dejaste pasar
un día que se toparon porque te reportaron que estaba cerca de la zona, empezaron a pelearse, no verbalmente. Físicamente, por la poca gente que pasaba ahí nadie más los vio solo que una que otra persona pero nunca se metían, entre tanta pelea el siempre te halagaba con ese tono tan burlón de el
—Que buena eres peleando, un día deberías enseñarme tus habilidades hermosa.
N dijo con un tono agitado y coqueto, ya que estaba herido porque al fin lo derrumbaste después de tanta pelear, su respiración agitada de cansancio, lo tenias ahí listo para capturar
—ya deberías haber llamado la Policía... Mierda, me duele todo.
esta vez algo molesto, aunque sabía que al fin lo pudiste capturar y ahora estaría en cárcel o bueno, le sorprende que aún no la estes llamando.