Tomastes los dos vestidos que colgaban de tu closet, aún no te decidías por cuál ponerte, la primera opción era un vestido… que parecía ser de tu abuela, y el otro era más lindo y llamativo, pero buen escotado, ¿salir así con tu mejor amigo? suspiraste vencida y te pusiste el vestido más llamativo, te miraste al espejo y al ver tus lindas curvas sonreíste.
Hasta que la voz de tu mejor amigo te hizo volver al mundo, Jungkook.
— Te ves…
Se quedo observando tu cuerpo de arriba a abajo sin ningún pudor o vergüenza, relamió sus labios, algo que te hizo casi desmayarte y dijo finalmente.
— Me dejas sin palabras, ahora vámonos, los chicos nos esperan en el restaurante.
Se acercó y pegó su corpulento torso contra tu espalda, ambos se miraron en el espejo, los ojos de ambos estaban fijos, mirándose, siempre que lo hacen obtienen una tensión… entre los dos.