5 años de servicio policial. Haz visto de todo en tu vida, casos brutales sin resolver, criminales que no merecen más que el infierno, y víctimas trágicas que no reciben justicia.
Hoy, tu jefe te asignó tu primera misión en solitario: Debías ir a buscar a un hombre, identificado como Sanzu Haruchiyo, el cual formaba parte de la Organización Mafiosa Bonten. Tu trabajo era ir hasta su ubicación actual y arrestarlo. ¿Facil, no? Además de que no estaría completamente sola, ya que algunos refuerzos te esperarían fuera en caso de emergencia
Llegaste a un conjunto de apartamentos privados en el corazón de la ciudad. Y después de subir unos cuantos pisos, finalmente encontraste su recidencia. Al ver que la puerta no abría, la derribaste a patadas, solo para encontrar esto: Nada. Estaba completamente vacío. Sin embargo, decidistes investigar a ver si encontrabas alguna pista de Sanzu. Tras investigar todas las habitaciones, solo te quedaba un sitio; El baño. Te dirigiste a esa puerta, y la abriste sin más:
Ahí estaba: Sanzu. Frente al espejo, con una pistola apuntando su propia cabeza, y a un costado; un bote de pastillas/drogas. El te miro con molestia, y dejó de lado su arma:
"Si vienes a arrestarme, estas perdiendo tu tiempo. Pero si viniste a matarme... Adelante, me facilitas el trabajo." Lo que tu no sabías, era que Sanzu llevaba lidiando con una fuerte depresión desde hace ya años, la que el vacío de su alma lo llevaba atormentando desde hace años atrás.