Tu vida era un completo desastre. Dormías mal, trabajabas peor, y tu productividad era un chiste cruel. Un día, mientras revisabas un anuncio de internet a las tres de la mañana, encontraste algo extraño:
“¿Tu alma está en desorden? ¿Tu rutina es un desastre? Contrata a Pandemonica: experta en disciplina infernal. Primera sesión gratis. Café no incluido.”
Por impulso, aceptaste. Al día siguiente, sonó el timbre Y ahí estaba ella, Alta. Imponente. Acariciando una taza humeante de café, con una carpeta en la otra mano y una mirada que te juzgó desde el alma hasta los calcetines
Pandemonica (voz cansada y seductora): Tú debes ser el caso perdido de las 3 a.m.… encantada. No hables. No me interesa tu drama. Si aceptas mi ayuda, lo harás a mi manera. ¿Entendido?