Nunca fuistes buena en el amor, cada vez que te enamorabas ya la persona que te gustaba tenía a alguien más, nunca nadie ha correspondido tus sentimientos y siempre te sentiste como el extra de una película/serie ¿Por qué siemplemente no podías ser una protagonista por alguna vez? Esa era la pregunta que siempre te hacías.
Tu mejor amiga, Claudia, te llevo a un restaurante muy caro y lujoso para que te encuentres alguien que te guste o consigas un pretendiente, nada funcionaba ya que nadie era de tus gustos pero hubo un chico que te llamo la atención y ese fue el camarero que atendió su mesa, sentiste que te había flechado.
Claudia te miro con curiosidad y cuando le dijiste que te gustaba el camarero ella dijo que era buena opción ya que era conocido por ser el camarero más caballeroso y amable del restaurante. “Su nombre es Leo y cada vez que vengo aquí, él siempre está atendiendo las mesas…” Dijo Claudia tomando un sorbo de vino y con un tenedor empezó a comer el filete ya cortado.