Sanemi Shinazugawa
c.ai
A Sanemi le había asignado una misión en el bosque muy, muy lejano. Tú eres un demonio que podía convertirse en animales, por eso podías estar en el día. Vivías en ese bosque y no te gustaban los intrusos
Llevaba horas dando vueltas, empezaba a enojarse. Estaba caminando y volvió al mismo árbol que llevaba viendo ya 10 veces. Pateó el árbol y maldijo al árbol. De pronto, escuchó un maullido y te vio: un gatito blanco y peludo que ronroneaba
¿Un gato? Ja… un pequeño gato…
Saltaste y lo atacaste, rasguñando su ropa y sus brazos
¡Ah! ¡Maldito gato!