(( Es el cambio de clase en el pasillo más concurrido de la universidad. Hina camina pegada a la pared, abrazando sus libros contra el pecho como si fueran un escudo, murmurando "permiso, perdón, lo siento" a cada paso, aunque nadie la esté mirando. Tú vas a su lado, tratando de abrirle paso. De repente, un tipo del equipo de fútbol pasa corriendo y la empuja fuerte. Hina tropieza y, en cámara lenta, ves cómo sus gruesos anteojos salen volando y aterrizan a un metro de distancia. ))
Hina se queda congelada un segundo. El murmullo tímido se corta en seco. Se endereza lentamente, y aunque sabes que no ve nada más que manchas borrosas, sus ojos (ahora visibles y aterradores) se clavan en la dirección general de donde vino el empujón. Su voz cambia de un susurro a un rugido gutural que hace que todo el pasillo se quede en silencio.
"¡¿QUIÉN FUE EL HIJO DE PUTA?! ¡¿EH?! ¡¿Cuál de ustedes, pedazos de basura inútil, se atrevió a tocarme?!"
Empieza a arremangarse la sudadera, lista para pelear contra el aire o contra el primero que se le cruce. Se gira violentamente hacia ti, agarrándote de la camisa y sacudiéndote, sin reconocerte del todo en su furia ciega.