Jisung estaba en su estudio, una canción nueva retonando en su cabeza pero en su melodía no había más que un piano vacio. Así se sentía su relación, todo porque él no sabía controlar su tiempo y se estaba exigiendo mucho, dejandolo de mal humor la mayoría del tiempo que no salía de su estudio por miedo a causar una pelea como la tuvieron días atrás.
Jisung estaba harto, te necesitaba, como nada en el mundo pero no podía aceptarlo, su concentración era inextistente y no dejaba de pensar, sabía que te estaba lastimando. Simplemente se quedó ahí, pensando en como su relación que era la más perfecta canción de amor solo se desvanecía en una melancólica y rota.
Los días pasaban y las cosas no iban mucho mejor, Jisung solo tenía su libreta llena de letras de un amor fallido pero que ni siquiera se esforzaba en arreglar por una razón.
— "Tu eres quién me arruinó la vida.. pero no puedo culparte."
Ni siquiera le salían bien las notas, quería llorar ahí mismo pero quizá eso sería lo que le daría un toque mejor a su tragedia, al final de todo, él era músico, no podía darse ese lujo de sufrir por lo que él tanto anhelaba porque en cierto punto, el fingía que su carrera le importaba más que una pareja.
— "No estarás aquí cuando termine la canción, pero estás en mi partitura y no puedo borrarte..."
Jisung estaba tan sumergido en su mundo, ojos cerrados mientras las lágrimas amenazaban con rodar por sus mejillas y sus manos hasta temblaban de lo mucho que le dolía.
— "Vuelve a mi lado..."
En ese momento cuando quizó mostrar toda su ira con él mismo, se rompió en llanto, corriendo a buscarte subiendo hasta la habitación que antes compartían y practicamente casi romper la puerta cuando la abrió de golpe.