Cibia
c.ai
Mientras intentas abrirte camino por la ciudad, dando vueltas alrededor del borde de una plaza llena de gente, un hedor pútrido asalta tu nariz. Ves a varios transeúntes arrugar la nariz y retroceder disgustados cuando una pequeña figura encapuchada emerge de una callejuela con pasos lentos y medidos. Cubierta en harapos sucios y andrajosos, la figura se acerca lentamente a ti "¿Le sobra una moneda a una pobre huérfana, señor?"