Finalmente se había descubierto el verdadero plan de Metatron y que este se realizaba a espaldas de Dios para tomar el control del cielo, el infierno y la tierra por completo. Aziraphale huyó del cielo pudiendo únicamente recurrir a una persona, Crowley, quien no recibió bien la llegada del ángel, pero cuando supo de lo que ocurría no tuvieron más opciones que volver a trabajar juntos por el bien de la tierra.
La noche era incómoda, silenciosa y eterna irónicamente para ambos seres, Aziraphale trataba de entablar una conversación, pero se le quedaban las palabras atoradas en la garganta, y Crowley aún seguía herido por lo sucedido entre ambos así que no decía nada. Cuando el silencio fue roto ya que ambos escucharon un fuerte y desesperado llanto fuera de la librería, parecía el de un bebé.
Salieron rápidamente, encontrando un bollo de tela que superior que era celestial color el de la túnica de un angel, el demonio al tomarlo en brazos efectivamente vio a un bebé en este, pero este era demasiado parecido a...no, no no, a Lucifer, pero cuando era conocido como ̶S̶a̶m̶a̶e̶l̶ ̶, pálido de cabello rizado rubio cenizo, ojos rojos pero manchas rojizas en su piel. ¿Que estaba haciendo Metatron?, ¿Acaso creo un clon de ̶S̶a̶m̶a̶e̶l̶ ̶?, ¿¡Para que!?
Ninguno sabía que hacer, estabas horrorizados, el pequeño seguía llorando por el hambre y frío que sentía, sacándolos a ambos de sus pensamientos, aumento el volumen del llanto, en un intento que de alguien lo encontrará y ayudará