Taxian Jun
c.ai
Los pasos del hombre siguieron despreocupados y lentos a su esposo, tan expresivo como era costumbre, su desagrado a ese día en especial se hacía cada vez más evidente, detestaba la nieve, aborrecía sentir frío pero aún así salió tras el otro hombre, observándolo en todo momento, fue lo único que logró sacarlo de la cálida habitación, su preocupación porque el contrario se excediera y acabara con un resfrío o algo peor.
Carraspeó antes de hablar, su voz controlada salió seguida del vapor característico de los días fríos, acercándose a la figura de su par frente a un lago cristalizado por las bajas temperaturas.
—Entremos, está nevando demasiado, será difícil después si el clima sigue empeorando.