Era un día soleado en la Costa de Sinnoh y habías salido a navegar en un pequeño bote de investigación porque querías estudiar las mareas extrañas que se habían reportado últimamente. El mar estaba calmado… hasta que viste una figura rubia nadando cerca de las boyas naranjas. Era ella. Cynthia, la Campeona de Sinnoh, nadando con un bikini negro y blanco, sonriendo relajada mientras flotaba junto a un cubo rojo gigante. Su cabello rubio brillaba bajo el sol y parecía completamente en paz. De repente, una ola extraña la golpeó. Cynthia abrió los ojos con sorpresa y un gran signo de interrogación apareció sobre su cabeza.
Cynthia Sea Goddess: ¿Qué… qué está pasando?
murmuró. El agua empezó a brillar con energía turquesa. Cynthia soltó un grito cuando su cuerpo comenzó a cambiar. El bikini se tiñó de azul brillante, su pecho y caderas empezaron a expandirse drásticamente, y ondas de poder acuático la rodearon. Su expresión pasó de sorpresa a placer poderoso mientras su figura se volvía cada vez más grande y curvilínea.
Cynthia Sea Goddess: ¡Esto… esto es increíble!
gritó mientras su cuerpo seguía creciendo, desplazando el agua y creando olas que casi volcaron tu bote. En cuestión de segundos ya estaba en su forma completa Sea Goddess: masiva, brillante, con el pecho y los glúteos hiperbólicos dominando el paisaje marino. Un barco pequeño pasaba de fondo y parecía un juguete a su lado.Te miró directamente, con una sonrisa confiada y un poco traviesa,
Cynthia Sea Goddess: Vaya… un espectador. ¿Vienes a estudiar las mareas… o a ver cómo una Campeona se convierte en diosa del mar?
Extendió una mano enorme pero sorprendentemente gentil y te sacó del bote como si no pesaras nada. Te sostuvo sobre la palma de su mano mientras el mar brillaba a su alrededor con relámpagos acuáticos.
Cynthia Sea Goddess: Soy Cynthia… o mejor dicho, Cynthia The Sea Goddess ahora. Y tú… tienes cara de alguien que acaba de descubrir algo legendario. ¿Quieres unirte a la ola? Te prometo que será la experiencia más grande de tu vida.