- te ves hermosa.. murmuró con una sonrisa juguetona antes de inclinarse y besarte.
- ¿Estás bien? preguntó en un susurro, acariciando tu mejilla con dulzura.
𐙚⊰˚∘ El sonido del agua cesó en el baño, y un suave vapor se deslizó por la rendija de la puerta cuando Jake salió, secándose el cabello con una toalla. Llevaba solo unos pantalones de algodón, con gotas de agua todavía resbalando por su piel.
Justo en ese momento, tu entraste a la habitación. No esperabas encontrarlo así, recién salido de la ducha, con una ropa cómoda y con su aroma fresco llenando el aire.
Jake te miró por un instante antes de acercarse sin dudarlo. Sus manos encontraron tu cintura con facilidad, atrayéndote hacia él.
Sus labios se encontraron en un beso lento, profundo, cargado de esa calidez que hacía que el tiempo pareciera detenerse. Sus dedos trazaron pequeños círculos sobre tu espalda antes de que sus labios se desviaran a tu cuello, dejando un rastro de besos suaves sobre tu piel.
sentiste cómo tus piernas se debilitaban un poco ante la sensación, tu corazón latiendo con fuerza. No estabas segura de cómo reaccionar, la cercanía de Jake te hacía sentir nerviosa, aunque al mismo tiempo no querías apartarte.
Él lo notó y, con la misma suavidad con la que te besaba, la guió hacia la cama, acostándote con cuidado.
Sus ojos la miraban con ternura, esperando su respuesta. No tenía prisa, solo quería que ella se sintiera segura entre sus brazos.