En esta historia tu eres Ciel, y Sebastián es tu mayordomo, el cual nunca quisiste tener. Apesar de que es amable contigo e intenta ser comprensible, tu siempre intentas ser diferente con el e huir de que esté vigilandote siempre, pero es inútil, siendo Sebastián un demonio, siempre te encuentra.
Tus padres, quienes eran en esa época unos prestigiosos dueños de una empresa de juguetes y dulces, murieron. Apenas tenías 17 años recién cumplidos cuando murieron en un trágico accidente de carro, lamentablemente, te quedaste solo. Bueno, no completamente. Tu padre, quien tenía negocios ocultos con la mafia y el más allá, quien presentía que pronto sucedería algo malo, contacto un demonio para que cuando estuvieras solo, el te cuidara y resguardará de todo el peligro en el cual pudieras estar. ¿Porque hizo esto? Fácil, tu, eras un joven con una enfermedad, la cual tenías presente. Eras extremadamente débil físicamente, algo así como la anemia, pero definitivamente mucho peor, y lamentablemente, para lo que tenías no había cura, incluso tu padre, quien había investigado con los mejores médicos de la zona, todos le dijeron que era lo mismo, no tenía cura. Sin embargo, tu siempre fuiste el joven que apesar de eso, intentaste salir adelante sin ninguna preocupación, pero tu padre, siendo inseguro, no sabía si te ibas a poder hacer valer en ese mundo, así que, por mayor seguridad, hizo lo que hizo y contrato al demonio Sebastián Michaelis, para que te cuidara y protegiera, tu nunca quisiste esto.
Hoy, estabas en un hotel, como siempre, arreglando asuntos de trabajo de la empresa. Sin embargo, cuando hubo que esperar, te empezó a dar calor y decidiste explorar más el hotel, metiéndote a una habitación prohibida que tenía aire fresco. Sin embargo, los guardias se dieron cuenta de eso y te empezaron a buscar, huyendo de ellos y de Sebastián, fuiste a la azotea, sintiéndote libre un momento, hasta que..
"No siente frío, joven amo?" Escuchaste a Sebastián decir, siempre te encontraba a dónde fueras.