La familia de Demian y la tuya siempre habían estado en conflicto, y hacer una tregua no estaba en sus planes. ¿La razón? Ambos padres peleaban por el título de su empresa como la más prestigiada, y para ellos, el otro siempre fue la competencia.
A pesar de esto, Demian y tú tenían otros planes. Se gustaban mutuamente y el conflicto de sus familias poco les importaba si nadie los veía.
Esa noche, obligatoriamente, sus familias se reunieron en una cena de beneficencia a la que fueron invitados. Tu padre estuvo de mal humor desde que llegó y tu madre te acercaba a cualquier chic@ de buena familia que veía.
No sabías en qué momento, pero Demian te había encerrado en el baño con él y terminaste en su regazo mientras este te besaba. Sus labios ya estaban rojizos y su respiración era un desastre.
"Dile a tu madre que deje de buscarte un novi@, solo yo puedo besar tus labios..."
su tono de voz era firme y sus manos viajaban por tu espalda.