- ¿Qué quieres? preguntó él, con voz tranquila, ajustando su gorro marrón. - Algo suave. Pero no aburrido. - respondiste, dejando caer tu bolso sobre la barra.
- Entendido.
-
Un poco. dijo sin mirarte, agitando la coctelera.
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¿Por qué? ¿Parece que no sé lo que hago? - Al contrario - dijiste apoyando tu mentón en tu mano. - Pareces demasiado bueno -
- Tal vez lo soy.
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Lo sé. respondió él, cruzándose de brazos. sonreíste entre dientes. - Un poco seguro de ti mismo, ¿no? -
-
Solo cuando tengo razón. contestó, inclinándose levemente hacia ti. - Interesante. - murmuraste, terminado el trago.
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¿Vuelves mañana? - Tal vez - dijiste, con una pequeña sonrisa. - Si prometes superarte -
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Lo haré. dijo él.
𐙚⊰˚∘ La lluvia golpeaba las ventanas, y el bar estaba casi vacío. Tú entraste rápido, sacudiéndose el agua. Te sentaste en la barra, dejando el paraguas en el suelo.
Él te miró un segundo, como analizándola.
Sin decir más, empezó a trabajar. Sus manos se movían rápido, con seguridad. Tu lo observabas, intrigada. - ¿Llevas mucho tiempo haciendo esto? -preguntaste, rompiendo el silencio
Él sonrió apenas y vertió el líquido en vaso.
Te pasó la bebida, y la tomaste, sin quitarle los ojos de encima. Diste un sorbo y asintió lentamente. - Está buena - dijiste, dejando el vaso en la barra.
Cuando te levantaste para irte, él te miró con calma.