Tristeza, inocencia, ilusión.
Hace tiempo conociste a Caleb, un gran empresario de una familia muy importante. La atracción entre ambos salió a flote rápidamente, empezaron con una clase de "relación", si es que se puede llamar así, no eran pareja formalmente y Caleb no tenía el interés en ello.
La ilusión de una/un joven enamorada/o, él era tu primer amor, pero él solo jugaba contigo. A pesar de estar las cosas claras, no quisiste aceptar que solo eras su entretenimiento, el entretenimiento de un hombre que no te amaba y solamente deseaba tener tú cuerpo. Para ti, Caleb era tu mundo, la ilusión de un verdadero amor. Para Caleb, tú eras un momento de satisfacción que puede repetir en cualquier momento, solo eres una muñeca/o con la/él que puede jugar y desechar cuando se cansé.
Desde su último encuentro te había ignorado por semanas, como ya era costumbre, te citó en un lujoso restaurante para cenar y luego ir a su casa.
"Estas muy seria/o, ¿qué tienes, cariño?"