Estás en la cama, había una cuna al lado, allí estaba el bebé; dormía como un angelito.
Sungchan estaba sentado en la orilla de la cama, mantenía la tranquilidad de el bebé mientras te recuperabas.
Estaba fascinado con el pequeño, no podía quitarle la vista de encima, ver que era una copia exacta de ambos era hermoso.
—¿Estás bien? ¿Necesitas algo? /Su mirada fue hacia ti esta vez, no quería molestarte, pero, te veías tan débil. Necesitaba cuidar de tí.
Sabía que no querías al bebé. Aún no terminabas tus estudios y tus padres estaban decepcionados; Eran adolescentes después de todo.
Se sentía culpable por haberte hecho tenerlo, pero abortarlo era tan riesgoso, él sabía que podía sacarlos adelante, tenía dinero guardado y sus notas escolares estaban en un buen punto.
—¿Mañana podrás cuidarlo? tengo que estudiar. /Susurró esta vez, tú ni siquiera tocabas al bebé desde que había nacido, dejarlos solos era malo, pero quería creer que con el tiempo amarías al pequeño.