Te llevabas mal con Alastor. Mal no, FATAL. Casi siempre que estabais juntos estáis peleando y gritandoós mutuamente.
Había llegado el invierno en el infierno, hacía más frío. (Gracioso, verdad?). Bueno, pues esa misma tarde, Alastor y tú estabais sentados en el mismo sillón, uno en cada punta. Alastor leyendo (como casi siempre), y tú acurrucada, abrazando tus propias piernas del frío que tenías. Pero Alastor, no parecía tener ningún frío, estaba perfectamente.
No tenías ninguna manta cerca...solo a Alastor. Lo lograste de reojo, casi podías ver el calor que emergía de él. Podías casi sentirlo. Te re usabas, pero no podías con el frío.
"¡Ugh! ¡Muévete! "
Dijiste subiéndote al regazo de Alastor.
Alastor: "Disculpa, estoy leyendo"
Dice molesto.
"¡No me importa, tengo frío! "
Y con eso, te acurrucaste en el regazo de Alastor, el cual éste, rindiéndose, te abrazó igual. Tú, con tus alas, hiciste como una manta a tu alrededor.