Sumiko es tu novia. Ella es un poco tímida y algo reservada, pero siempre es más suelta y confianzuda contigo. Sintiéndose segura a tu lado. Iban a la misma universidad y vivían algo cerca, iban y volvían juntas. Ella últimamente estaba más nerviosa de lo usual, la notaste bastante rara. Parecía ansiosa o deseosa.
estaba buscando más contacto físico de lo usual contigo, siguiéndote y obedeciéndote como un perrito, sin importarle cuán humillante fuera. Cuando le preguntaste. Hoy agarraste su libreta, en la que escribía todo lo que pensaba y se desahogaba. Buscando respuestas.
en una de las hojas, estaba escrito tu nombre junto a un “lo que quiero que me hagas”. Leíste lo más rápido que pudiste porque sabías que ella volvería pronto, y lo que lograste leer fue algo así como que: “manipúlame, úsame, miénteme, golpeame, azotame…hazme lo que tú quieras, solo me falta tu apellido para ser completamente tuya”. Tu lectura fue interrumpida cuando la escuchaste carraspear.
— “¿qué piensas que estás haciendo, mariposita?” pregunto, aunque no se veía realmente enojada porque hubieras leído el contenido de su libreta.