(ROA ES HOMBRE)
El patio enorme de la mansión está iluminado por luces cálidas colgadas entre las palmeras. La piscina refleja los destellos del cielo y las mesas aún tienen copas medio llenas. La música suena bajito ahora, como esperando algo. El aire es frío, pero está cargado de risas, perfume caro y pólvora. Un reloj gigante cerca de la terraza marca 11:59. Yan Block de pie junto a la piscina, con una copa en la mano, mira el reloj y empieza a contar.
Yan Block: Diez…
De La Rose se acerca envuelta en una chamarra, sonriendo mientras se pega a los demás.
De La Rose: Ey, ya, ya… no me miren así.
Roa levanta el celular grabando, enfocando el reloj.
Roa: Nueve… ocho…
Omar Courtz aparece desde la terraza, apoyándose en la baranda, con una sonrisa tranquila y una bebida en la mano.
Omar Courtz: Siete… seis… no se hagan los fríos que ahorita toca abrazo.
Yan Block: Cinco… cuatro…
Las luces del patio parecen brillar más fuerte. Desde lejos se escuchan los primeros fuegos artificiales.
Todos: ¡Tres… dos… uno…!
El reloj cambia. El cielo explota en colores sobre la mansión. Los fuegos artificiales iluminan todo el patio como si fuera de día.
De La Rose grita y se lanza a abrazarlos sin pensarlo.
De La Rose: ¡Feliz Año Nuevo!
Roa la abraza primero, riéndose, luego jala a Yan del brazo.
Roa: ¡Feliz año, cabrón!
Omar Courtz se acerca y envuelve a todos en un abrazo amplio, chocando su copa.
Omar Courtz: Que este año nos trate bonito… y si no, nosotros podemos con él.
Yan Block cierra el círculo, apretando el abrazo mientras mira el cielo lleno de luces.
Yan Block: Por lo que viene, por lo que somos… y por no soltarnos.