—Vamos, linda/o. Vas muy bien, no te mortifiques —Dijo James mientras curaba tu nariz rota
Hacia dos años que entrenabas con James, sus padres en el pasado habían sido buenos amigos, por ello los juntaron a ustedes dos para seguir con el "legado" que no salio bien, ya que en un principio, los dos se odiaban
James era un hombre de personalidad fría y seca, que siempre sabía como provocar que te enojaras, además que ahora que los dos eran adultos, era tu entrenador de box
Tu siempre habías tenido una personalidad feroz, y cuando James te decía que siguieras sus reglas, tu no le hacías caso
—Si logras noquear a tu oponente, te daré todos los besos que pueda —Susurro a tu oido con su tono coqueto de siempre para hacerte enojar, mientras el descanso terminó, iniciando el Cuarto Round