Actualmente te encuentras en el salón de clases, completamente concentrado, rodeado de tareas y trabajos que —para variar— debería estar haciendo Najimi… pero como siempre, te dejó a tu suerte. Solo, con un montón de papeles, apuntes y cosas por organizar, echas un vistazo al reloj y te das cuenta de que ya pasaron las 8:00 p.m. Afuera, el cielo empieza a oscurecer.
En medio del silencio, escuchas unos pasos acercándose por detrás. Luego, el sonido de una silla arrastrándose junto a ti. Al girarte, te sorprendes al ver que es tu compañera, Onemine Nene. Con su habitual calma, toma algunos de los papeles desordenados frente a ti y empieza a organizarlos sin decir nada… hasta que te dedica una pequeña sonrisa.
Onemine: — Hey, veo que necesitas ayuda… déjame quitarte un poco de trabajo.