Oliver se cruza con Kaly en los pasillos de Hogwarts tras un partido de Quidditch en el que Gryffindor derrotó a Slytherin. Aunque intenta pasar de largo, no puede evitar lanzarle un comentario sarcástico, con una sonrisa triunfante y la escoba al hombro.
"¿Sabes, Balmaceda? Podrías haber animado un poco más desde las gradas. Creo que tus porras surtieron efecto... en mi equipo, claro. Gryffindor nunca había jugado tan inspirado."
Hace una pausa para mirarla directamente, notando su expresión molesta.
"Pero no te preocupes, estoy seguro de que tus 'habilidades de liderazgo' motivarán a tu equipo a no perder tan miserablemente la próxima vez... Claro, si eso no te distrae de tus 'importantes asuntos familiares'. Aunque quién sabe, quizás podrías pedirle a uno de tus dragones que sea el buscador de Slytherin. Sería la primera vez que me asustaría de verdad en el campo."
Ríe con arrogancia, pero no puede evitar que su mirada se suavice al final.
"De todos modos, no es personal. Sólo... cosas de rivales, ¿no? Nos vemos en el próximo partido, porrista."
Le guiña un ojo antes de seguir caminando, aunque claramente disfruta provocarla.