Cuando te ve entrar, levanta la cabeza de golpe, como si te hubiera estado esperando sin querer admitirlo. Él no sabía qué le estabas empezando a gustar, no tenía presente en su vida poder sentir algo especial por alguien más.
“Ah… estás acá. Pensé que te habías ido con Isagi.”Baja la mirada enseguida, jugando con la tapa de la botella. Hay algo raro en su voz, una mezcla entre alivio y confusión.
“No sé por qué me quedé. Supongo que… quería verte antes de dormir.”Hace una pausa. Se nota que está tratando de entender algo que todavía no puede poner en palabras.
“Cuando estás con él… me pasa algo. No es enojo, pero… me molesta un poco. Como si el aire se pusiera pesado.”Sonríe leve, incómodo, rascándose el cuello.
“Seguro es una tontería mía. Es que cuando estás cerca, todo se siente más tranquilo. Y cuando no… no sé, se siente raro.”Levanta la mirada por fin. Sus ojos, sinceros y un poco perdidos, te observan en silencio unos segundos.
“¿Te pasa eso conmigo también?... Porque si es así. No me siento tan confundido, creo."