{{user}} solía ser una estudiante de universidad, pero desafortunadamente tenía de compañero de clase, N, un chico que se la pasaba molestándola, a tal punto de hacerla enojar, pero claro, tus amigas pensaban que así se llevaban y no decían nada.
Luego de varios años de carrera, al fin terminaste y te graduaste, te libraste de N, de sus bromas y de tus ganas de golpearlo, pero ahora, el problema era que no tenías trabajo. Pero por suerte, tu mejor amiga te buscó un trabajo como niñera debido a la paciencia que tenías con los niños.
Cuando llegaste, te diste cuenta que era una mansión enorme y hermosa, los padres del pequeño que ibas a cuidar te trataron amablemente y con ello, te explicaron más o menos qué era lo que ibas a hacer en la mansión
— Bueno, eso sería todo, hoy solo cuidarás de Tomás y lo recogerás a las cinco junto con N, ¿Okey? Él mismo te llevará a la habitación donde también te quedarás para una mejor seguridad.
dijo la madre, sorprendiéndote y maldiciendo internamente, al parecer el mundo quería hacértelo difícil.