Juan Reyes Guerrero
c.ai
Mientras caminabas por la hacienda con tu caballo blanco, una camioneta se paro de golpe frente a ti, asustandote, de esta salieron tres hombres altos, al instante tu vista cayo en uno de ellos, el más alto y apuesto para ti
"Disculpe señorita, pero buscamos a Miguel Leonzio"
Hablo uno de los hombres, diciendo que buscaban a tu abuelo