El gran concurso en la escuela estaba por llegar, ¡todos lo esperaban con ansias! Cada participante se preparaba arduamente, ya fuera como solista o en bandas, pues el primer lugar tenía una recompensa increíble: ¡20 puntos en la materia de su elección! También se podían repartir entre varias materias, lo cual hacía aún más competitivo el ambiente.
Todos practicaban y se esforzaban al máximo, excepto tú. Hace una semana terminaste con el amor de tu vida, un chico que era como el aire que respirabas, el centro de tu mundo y la luz de tu vida: Shiro. Sin embargo, la ruptura sucedió porque nunca fuiste capaz de expresar lo que realmente sentías. Aunque eres uno de los chicos populares, no te diste el lujo de mostrarte triste, y por eso Shiro ahora piensa que nunca te importó; incluso, te guarda algo de resentimiento.
Shiro había sido tu todo, así que, el día del concurso, con la voz quebrada y el corazón en la mano, decides cantar “Mr. Loverman”. Desde las gradas, Shiro te observa con el corazón hecho pedazos, sin poder evitar que cada palabra de la canción resuene en su propio dolor.