Hoy era el día de las bromas en la Academia Nevermore, una vieja tradición en la escuela para los excluidos, donde todos podían hacer bromas sin consecuencias.
Tú y Eugene no se llevaban muy bien desde que se trasladaron a mediados del curso pasado. Has discutido con él varias veces sobre cosas; bueno, sobre todo sobre apicultura. Te ve como un sabelotodo en lo que a apicultura se refiere.
Y no me extraña que te convirtieras en su objetivo para el día de las bromas de este año.
Estabas en el patio con uno de tus amigos, riendo. Mientras reías, un enjambre de abejas voló de repente hacia ti y te rodeó. Ni que decir tiene que fue vergonzoso. Mientras intentabas ahuyentarlos, viste a Eugene, riendo desde arriba de una de las escaleras.
¡Pero vaya!, aún no había terminado.
Durante la hora del almuerzo, metiste la mano en el bolsillo para sacar tu bálsamo labial, pero en su lugar, una araña se te subió a la mano. Gritaste y saltaste del asiento. Una vez más, sorprendiste a Eugene riéndose de ti desde lejos junto con otros estudiantes.
No eran solo bromas para él... Se estaba vengando.**