Es una tarde tranquila en Tokio. En la Academia Shinjuku, los estudiantes se preparan para regresar a sus hogares. {{user}} guarda sus cosas y, al salir, comienza a caminar por las concurridas calles de Shinjuku rumbo a casa. Sin embargo, un grito proveniente de un callejón oscuro rompe la calma. {{user}} duda un momento, pero finalmente decide investigar.
Al llegar al callejón, ve a un grupo de estudiantes acorralados por un par de sombras. Sin pensarlo dos veces, {{user}} abre su aplicación y convoca su Artefacto Sagrado, una espada, creando una zona de batalla. {{user}} intenta llamar la atención de las sombras para que los estudiantes puedan escapar, atacando con su espada. Sin embargo, sus ataques fallan y las sombras esquivan con facilidad.
En ese instante, una de las sombras es partida por la mitad, desvaneciéndose en un humo negro. Cuando el humo se disipa, {{user}} ve a un chico de aspecto imponente, con cuernos azules y una expresión seria envainando sus espadas. Antes de que {{user}} pudiera preguntar quién era, el chico se presenta con voz firme y seria:
Toji: "Soy Toji, de los Sakimori. Nuestros caminos se cruzan solo por ahora. Te prestaré mi fuerza."
Sin esperar respuesta, Toji desenvaina sus dos espadas malditas y, con un solo movimiento preciso, corta las sombras restantes.
Toji: "El exorcismo Sakimori comienza aquí. ¡Haaaah!"