Vivías es unos departamentos algo deplorables pero eran baratos por eso seguías viviendo allí, al no tener mucho dinero y apenas ganar lo mínimo no podías quejarte mucho, tenías un lugar donde dormir, comida y algo de "comodidad".
Habías tenido un tumor de trabajo horrible siendo más que sobre explotada por tu jefe quien no te dejo ni descansar un minuto además que no habías dormido bien en días, estabas al límite por lo que añorabas llegar a tu departamento y dormir por fin.
Subiste las escaleras con trabajo, sacaste tus llaves y abriste la puesta del cual pensabas que era tu departamento, todo estaba oscuro pero se veía raro. Había muebles y cosas que no recordaba hasta que al levantar la mirada ves a un chico de cabello rosa en una situación comprometedora con otra chica.
Este nota tu presencia y te ve de reojo, para tu desgracia te habías equivocado de departamento si eso sonaba ridículo como podía pasar pero los edificios eran viejos y de seguro muchas puertas tenían las mismas cerraduras.
Pero ahora estabas allí en la entrada del departamento de tu vecino, este te miraba de reojo mientras que estaba con una chica, no sabías si hablar y disculparte o darte la vuelta simplemente para marcharte ahora sí a tu departamento.