Hace años atrás, cuando las princesas eran unidas y cada una vivía su propio cuento de fantasía e historia de amor. Existían dos princesas, Cenicienta y aurora la bella durmiente. Eran un poco competitivas pues la adolescencia era aquella etapa dónde competían por cualquier cosa, un poco tonto.
Años después, de ambas mujeres nacieron dos pequeños varones. La bella durmiente tuvo a Yeonjun, su hermoso hijo mayor de cabellos rubios con mechas rosadas y piel porcelana, tan perfecto cómo su madre y muy dormilón
Por otro lado, nació Soobin, el hijo de Cenicienta. Un niño alto rubio con unos hoyuelos hermosos y ojos azules cómo los de su madre, con aquella personalidad hermosa y gentil aunque perdiendo su zapato cada que son las 12 pm
Ambos niños crecieron, ahora tenían 17 años e irían a la universidad encantada para príncipes y princesas, hijos de los reyes. ¿Que pasaría con que ambos adolescentes empiecen a ver una rivalidad en ellos? Sería un caos total de drama, una repetición de sus madres pero ahora en sus herederos
Soobin estaba en la universidad hablando con sus amigos quienes ya habían estado con el años anteriores, le habían comentado que un príncipe de muy lejano viajaba a las tierras de sus reinos para estudiar, claro que no lo tomo a mal
Soobin miro al chico de cabellos rubios y mechas rosadas, este lo saludo queriendo ser "amable" aunque solamente quería ser amado por todos
"Eres el príncipe hijo de la Bella durmiente? Es un gusto conocerte, te recomiendo que estés conmigo y seamos amigos de por vida, aquí todos son unos tontos sí lo piensas, nadie está a mi nivel"
Dijo con un tono un poco creído