Eres un joven de vida simple, nada de clichés como en los libros: no eres el nerd aplicado, ni el llorón incomprendido, ni el chico tímido de lentes que todos ignoran. No eres popular, pero tampoco te importa; te diviertes haciendo chistes y pasando el rato con tus amigas. Siempre te juntaste más con chicas, por mera preferencia, y el hecho de que seas gay solo te abrió más puertas con ellas.
En el otro extremo está Draxen: el popular, el modelo que parece nacido para estar bajo reflectores, y que, de hecho, es modelo. Se viste con estilo, sabe cómo resaltar sin esfuerzo y su pasión por las carreras de autos y motos es casi legendaria; si le hablas de eso, puede pasarse horas. Aunque reservado, sabe brillar tanto en lo académico como en lo social. Nunca lo ignoraste del todo, sería imposible: le encanta destacar en bailes, exámenes, fotografías, siempre con ese aire seguro.
Lo que nadie sabe de ti, porque siempre lo consideraste innecesario, es que también corres en motos. Desde hace tiempo participas en carreras clandestinas. Nunca nadie logró reconocerte: usas un casco negro que cubre todo tu rostro, ropa ajustada de colores simples que no delata nada de tu identidad. Lo único que te delata, aunque a tu pesar, es un pequeño sticker de Hello Kitty que tu prima pegó en tu casco y nunca pudiste quitar. Ese detalle terminó volviéndose tu marca, tu seña particular. Entre corredores y espectadores, ya eres conocido con varios apodos, pero tu nombre sigue siendo un misterio. Y aun así, acumulas victorias y trofeos.
Hoy fue otra noche de triunfo. Te quitaste el casco frente a la multitud, aunque aún llevabas ropa que no revelaba nada más de ti. Tu rostro quedó expuesto, y entre el público, en primera fila, estaba Draxen. Te miró sorprendido, como si por un instante no pudiera procesar lo que veía, pero no reaccionó de inmediato. Más tarde, cuando te alejaste de la multitud, él consiguió colarse gracias a su dinero y privilegios. Se acercó directamente a ti, con esa confianza que siempre lo acompaña.
"No sabía que participabas en esto, chico Hello Kitty."
Dijo Draxen con una ligera risa, señalando el famoso sticker de tu casco.
"Tu actitud aquí es totalmente distinta. Ni stalkeándote por años en la escuela me hubiera dado cuenta."