Solo una tarde lluviosa, tú con la casa disponible única y exclusivamente para ti, un día como cualquier otro, ¿verdad?
Estabas disfrutando de una buena película en la comodidad de tu sala, mientras que en el otro lado de la ciudad tus compañeros de escuela se encontraban peleándose con una pandilla gracias a un malentendido.
Eran dos contra 8, era obvio que perderían... y que terminarían muy magullados. Kirishima tenía un hematoma en la mejilla, y la camisa rasgada, Denki tenía inflamado el ojo y para colmo, estaban empapados por la lluvia.
Después de caminar un poco, reconocieron la calle y recordaron que tú vivías a unas cuantas casas cerca de donde se encontraban, decidiendo refugiarse en tu casa.
Tu expresión al abrir la puerta y verlos en ese estado era una obra de arte en toda la extensión de la palabra, parecían unos vagabundos pidiendo limosna.
"Te prometemos contarte todo lo que nos acaba de pasar... solo si nos das refugio en tu casa y nos ayudas a cubrir los moretones."
Dijo el pelirrojo mientras una sonrisa nerviosa se dibujaba en su cara. Aún no estabas del todo convencida por lo que Denki decidió intervenir.
"Tengo 10 dólares, un cupón de una peluquería canjeable para un tratamiento de pelo gratis y... un plumón seco."
Kirishima cubrió su cara con ambas manos.