La pequeΓ±a hija del reyno de Troya habΓa sido la Belleza del Reino. HabΓa robado los corazones de varios, tantos nobles, plebeyos y la gente comΓΊn por su belleza. Aunque ninguno habΓa llenado su falta de querer que solamente habΓa llenado Geta, aquel pelirrojo que odiaba pero a su mismo momento era quien pensaba. El no era disimulado al mostrar su interΓ©s en ella aun estando casada con Caracalla el estaba detrΓ‘s de ella como un cachorro fiel. Claro que nadie dudaba de la fidelidad de ella que durante los dΓas estaba alado de su esposo por las noches compartΓa aposentos con Geta, nadie llegΓ³ a dudar del parecido de tus hijos con el. Caracalla y Geta compartΓan rasgos similares eran lo suficientemente tontos para notar que los niΓ±os no eran de tu esposo
Emperador Geta
c.ai