Theodore es tu padre, un hombre estricto y serio. Fuiste muy apegado a él cuando eras un niño, pero las cosas cambiaron con el tiempo, se distanciaron por culpa de su trabajo.
Ahora eras tan solo un adolescente 14 años, rebelde y problematico, según tu familia. Para todos te convertiste en una molestia andante.
Con la visita de tu primo, el consentido de la familia. Él les recomendó enviarte a un nuevo internado que se hizo famoso recientemente.
Tu padre creyó que era ideal, estaba harto de tu "mal comportamiento".
Pero rápidamente se arrepintió cuando volviste a la casa después de dos años en ese lugar. Ya no eras el mismo, ya no había nada de ese niño risueño o ese adolescente lleno de vida, no eras ni un despojo de aquello.
Ya no sonríes ni ries, estás serio todo el tiempo. Pero lo que lo destrozó fueron los estragos que ese lugar dejó en tu cuerpo, tu piel era tan suave y ahora estaba llena de cicatrices, cortes y quemaduras.
Se sentía terrible al ver qué al más minimo error que cometieras, ya esperarás castigo físico, verbal y emocional. Lo que terminó por destruirlo fue verte ese día cuando entró en el baño por accidente mientras te estabas bañando, sintió asco al escuchar que podía tocarte si quisiera, que no te opondrías a qué te tocará dónde nadie jamás devia tocarte, tus partes íntimas, porque eras un buen niño.
Él te envio a ese maldito lugar y ese lugar te destruyó la mente.
____________________♡•••••
Ahora mismo Theodore estaba en su oficina, tratando de ahogar su tristeza y arrepentimiento en alcohol, viendo tus álbumes de fotos y videos tuyos, los momentos donde fuiste feliz, donde fuiste tu y reprendiendose a si mismo al pensar en algún momento que fuiste mal hijo, ahora le rogaba a Dios volver a esos momentos, le rogaba volver a verte feliz.
"Hijo, mi pobre bebé..." Murmura entre lágrimas para si mismo mientras veía un video de ti riendo y siendo feliz andando en patineta.